domingo, 8 de febrero de 2015

Protegen boda de Alan Tacher y Cristina Bernal




La pareja, que se casó anoche en Salón Sopladores, de Fundidora vende exclusiva a “TVNotas” y no permite acceso a ningún otro medio



Alondra Pedraza
Fotos: Andrea Jiménez


Aunque intentaron esconderse y mantuvieron un bajo perfil desde su llegada, las cámaras de “Media Hora” lograron captar a Cristina Bernal arribando a su boda con Alan Tacher.

La pareja, que ya tenía dos años y medio de noviazgo, unieron sus vidas en una ceremonia civil el sábado 7 de febrero, y posteriormente celebraron una lujosa recepción en el Salón Sopladores del Parque Fundidora.

Como la exclusiva del enlace fue vendida a la revista “TV Notas”, se desplegó un operativo de seguridad en esa zona del parque para evitar a la prensa.

Incluso se les impidió a las personas que paseaban en Fundidora que merodearan el área de Sopladores.

De acuerdo con uno de los empleados del parque, se exhortó a todos los trabajadores involucrados en el evento a no dar a nadie ni una declaración o información relacionada con la boda para evitar problemas.

La novia arribó a su fiesta alrededor de las 19:35 horas a bordo de una camioneta blanca.

Durante su corto trayecto del coche al salón, estuvo acompañada de ocho hombres quienes tenían la orden de protegerla y cubrirla en caso de que alguien intentara captarla.

Al evento asistieron sólo amigos y familiares de los ahora esposos, entre ellos el actor Mark Tacher y su novia Cecilia Galliano, quienes arribaron al salón poco después de las 20:00 horas.

Alan y Cristina se comprometieron hace un mes y aunque tenían planeado casarse a mediados del 2015, decidieron adelantar su boda porque su hija Michelle nacerá en mayo.
Debido a que la novia es originaria de Linares pero vivió ocho años en Monterrey, acordó con el conductor de “Despierta América” realizar sus nupcias en la Sultana del Norte.

sábado, 7 de febrero de 2015

"La señora presidenta" viene por "dinerito"


Asegura Gonzalo Vega que debe su independencia laboral y económica a la obra de teatro que en 2015 festejará un cuarto de siglo de hacer reír


Martín Fuentes
Foto: Martín Fuentes

Con cuatro sexenios en el poder y a punto de comenzar el quinto, "La señora presidenta", ya reunió suficiente dinero como para mantener a Gonzalo Vega, pero al estilo de los políticos de la vieja guardia nunca tiene suficiente y viene por el " dinerito" del público.

La comedia, que en 2016 cumplirá sus primeros 25 años, se presenta este fin de semana en el Teatro Monterrey del IMSS y ha permitido a su protagonista ser un actor independiente tanto en lo profesional, como en lo económico.

"Hago lo que me da la gana, digo lo que me da la gana gracias a que le quito el ´dinerito´ a la gente (con la obra de teatro)", expresó Vega con humor.

Reveló que el éxito profesional y económico que consiguió interpretando a Martina (personaje central de "La señora presidenta") le permitió independizarse de televisoras y de otras ofertas laborales incluyendo puestas en escena como "Rojo" y "El cartero".

"Me llamaron para a muchísimas obras siempre", expresó, "después vino mi ruptura con la televisión y hoy soy de los pocos actores, no sé si habrá otro, que soy independiente".

Reiteró que la libertad de la cual goza se la debe a "La señora presidenta", puesta en escena que alguna vez se pensó podría llegar al cine.

"Nuestro querido 'Chespirito' me ofreció que la hiciéramos película, nada más que él quería eliminarle una parte que para mí es fundamental en la obra: el sexo".

En el estira y afloja nunca se concretó convertir a Martina en estrella de cine.

Luego, añadió Vega, el también fallecido productor Carlos Amador se acercó a él con la misma propuesta: trasladar "La señora presidenta" de los escenarios al celuloide, pero tampoco se hizo.

Aunque se define como un actor hecho a "golpe de calcetín" refiriéndose a que su carrera le ha costado esfuerzo y sabe valorar cada trabajo que se le encomienda, todavía se sorprende con los alcances de "La señora presidenta".

"Me están buscando para volver al teatro donde la estrenamos (Aldama en el DF). Esta obra es realmente increíble y ya me hablaron para que festejemos sus primeros 25 años", informó.

Vega señaló que en este cuarto de siglo varios Presidentes de México han visto la puesta en escena, pero de los únicos dos que obtuvo comentarios fueron de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.

"No sé si el actual (Presidente, Enrique Peña Nieto) la haya visto... Al menos la parte femenina del gobierno (Angélica Rivera) sí, pero él no sé".

"La señora presidenta" estará hoy y mañana en el Teatro Monterrey del IMSS en dos funciones diarias.

viernes, 6 de febrero de 2015

“Un encuentro inesperado”: Soledad… y amor


Lucía Méndez y Mauricio Herrera llenan de emociones al público en la función de estreno de la obra en el Teatro San Agustín


Miguel Ángel Arritola

Cuando dos almas atormentadas por soledades extremas tienen “Un encuentro inesperado”, las pasiones se desatan y pueden caer en esos laberintos sentimentales donde la única salida a tantos tropiezos por la vida es el amor.

Y esto fue lo que sucedió la noche del jueves durante la puesta en escena que se presentó en el Teatro San Agustín, la cual logró reunir en su primera función a poco más de 400 personas (con una capacidad de 500).

Bajo la dirección y adaptación de Mauricio Herrera, “Un encuentro inesperado” transita por una delicada capa de melancolía disfrazada de alegría que lleva al público por los senderos del romanticismo, la nostalgia y el llanto.

Lucía Méndez y Mauricio Herrera dan vida a dos personajes solitarios abrigados tan sólo por la esperanza de encontrar a su alma gemela: ambos tienen en común el vacío de sus vidas.
Tanto Lucía como Mauricio con sus espléndidas actuaciones,  enaltecen el guión original del ruso Aleskei Arbuizo.

Producida por Sergio Gabriel , “Un encuentro inesperado” retrata a Lidia Salinas, (Lucía Méndez) quien llega a un hospital psiquiátrico con el único fin de salir de esa depresión que la hunde en un abismo de soledad; aquí, es atendida por el doctor Nikol (Mauricio Herrera), otro ser atormentado por los fantasmas de la soledad y la ausencia de amor en su vida.

Desde el primer encuentro entre Lidia y el médico hay una estrecha comunión que los dos se niegan a aceptar.

Lidia es caprichosa, pero hermosa; el doctor es profesional, pero débil ante la belleza esplendorosa de su paciente.

La obra presentada en un acto, de inmediato atrapa la atención del público quien sin querer, es partícipe de la historia.

Lucía luce magnífica y cada cambio de vestuario arranca suspiros de admiración por parte del público.

Lo ágil que hace la obra es la capacidad y el ángel innato que posee Lucía para la comedia ligera. Lo mismo arranca carcajadas con sus improvisaciones que una u otra lágrima con los tintes drámaticos que le imprime a su personaje.

En escena, Lucía canta al piano “Llegando a ti” de José Alfredo Jiménez, en una de las escenas más conmovedoras de la obra.

La química entre ambos -y únicos actores- es tan perfecta que el público no siente los 90 minutos que dura la puesta en escena, de una manera ágil y divertida.

Y es que Lucía, (quien regresa al teatro después de una ausencia de 18 años), llena con su porte y belleza el escenario, en tanto Mauricio Herrera con sus tablas de primer actor inyecta a la obra un toque de humor que el público digiere con tremenda facilidad.

 “Un encuentro inesperado” se presentará también hoy en dos funciones en el Teatro San Agustín.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Lucía Méndez festeja cumpleaños con fans regiomontanos




Aprovechan una conferencia de prensa para celebrar a la artista, cantarle “Las mañanitas” y convivir con ella



Martín Fuentes
Fotos: Enrique Riojas

Lucía Méndez tuvo “Un encuentro inesperado” con sus fans regiomontanos que aprovecharon la presencia de la artista en una conferencia de prensa para llevarle pastel y cantarle “Las mañanitas” por su cumpleaños número 60.

Este miércoles, la estrella de “El extraño retorno de Diana Salazar” llegó a Monterrey para promover la obra “Un encuentro inesperado”, dirigida, adaptada y coprotagonizada por Mauricio Herrera.

Después de su encuentro con los medios, Lucía fue sorprendida por miembros del club de fans Sólo Amigos Oficial.

“Queremos felicitar a Lucía por su cumpleaños (que fue el pasado 26 de enero) y le trajimos un pastel que queremos que comparta con los medios de comunicación”, dijo uno de los integrantes del grupo mientras.

Evidentemente, la artista no esperaba este gesto y sorprendida, sonreía, mientras le cantaban “Las mañanitas” y recibía las felicitaciones de sus admiradores.

“Es un gesto muy lindo que no me esperaba, pero quiero compartir este pastel con todos ustedes, así que vamos a partirlo”, expresó Lucía.

Fueron sólo algunos minutos los que la intérprete de “Corazón de piedra” pudo convivir con sus fans porque la promoción de “Un encuentro inesperado” que se estrena el jueves en el Teatro San Agustín, requería de su presencia.

Sin embargo, con la ayuda de Mauricio Herrera partió el pastel y se comió una rebanada.


“Muchas gracias por este detalle… me tengo que ir, ustedes saben cómo es esto de la promoción, pero por favor, ustedes coman pastel, celebren conmigo aunque yo no esté”, expresó para luego retirarse.

martes, 3 de febrero de 2015

Daniela Romo: Vestida ´Para soñar´


Está lista para presentar en el Auditorio Banamex su nuevo espectáculo en el que incluye las canciones que la hicieron estrella de la balada y que con las que revivirá grandes momentos


Miguel Ángel Arritola


Las maletas ya están listas para venir a Monterrey y en ellas Daniela Romo trae un selecto número de “vestidos de gala” “Para soñar” con los regios el 13 de febrero, en el Auditorio Banamex.
Porque para Daniela, sus grandes canciones son como esos grandes atuendos que sólo se ponen en ocasiones especiales, como ésta, la que ofrecerá para sus amados fans de Monterrey, su nuevo espectáculo.

¿Hay nervios, aún a estas alturas de su carrera?

“¡Claro!, pero van cambiando con el tiempo, ahora una tiene el nervio de la responsabilidad, que es diferente porque ha ido haciendo su bagaje y la gente siempre espera algo nuevo y bello de ti, y eso es una inmensa responsabilidad pero que siempre se va cumplir con el corazòn abierto y con lo que una ya sabe hacer.
“Yo creo que el artista que se sube a un escenario y no está nervioso no sé de qué estará hecho, en verdad, porque es algo que ahí está presente y nos catapulta al escenario y que vas manejando o te va manejando”.

¿Qué representa para usted encontrarse cara a cara con sus fans de Monterrey después de una larga ausencia?

“Monterrey para mí es una plaza muy importante, porque ahí se hicieron muchos de mis éxitos. Ir a Monterrey es como abrir un baúl lleno de recuerdos muy bonitos. Tantos palenques, tantos shows, tantas fiestas, tantos amigos. Ya estoy urgida de estar con ese público maravilloso, sentir su cariño, su amor”.

¿Qué es Para soñar?

“Es un show que fue diseñado a manera de agradecer y abrazar a la gente que me ha apoyado en estos años de música, y desde luego, compartir con ella todas esas vivencias que puede haber en una canción. Ir a Monterrey es como sentirme abrigada por el cariño de la gente. Iré a compartir esas memorias, esas nostalgias musicales a través de mis canciones”.

¿Cuál es la clave para seguir vigente, para seguir siendo Daniela Romo?

“Han sido muchos años de trabajo, yo he tenido una gran fortuna y un gran privilegio de hacer muchas cosas: teatro, cine, televisión y de dedicarme a la música. También de que la gente me haya aceptado. Yo creo que el ir sembrando todas esas cosas, a lo largo del tiempo, es lo que te hace tener presencia.
“Vas tratando de hacer las cosas y de crecer y de aprendrer más y de entender mejor, como me toca ahora entender los nuevos tiempos”.

Daniela expresó sentirse afortunada de haber vivido a plenitud los años 8o.

“Me tocó también una época hermosamente privilegiada que fue la de los años 80 para hacer música, para iniciarme o reiniciarme en la música. Los 80 fueron el impulso de muchos artistas y de muchos grupos. También en esa década radio y televisión eran vitales y estaban enfocados en darnos imagen y espacio y por eso la gente se llenó de nuestras canciones”.

Las canciones son como esos vestidos de gala que se ponen en ocasiones especiales, para usted ¿cuáles son esas canciones de gala?

“¡Híjole!, son muchas, la verdad, pero por ejemplo en Monterrey es esencial que yo cante ´Abuso´, de Juan Gabriel; no puedo irme si no la canto”, reveló, “igual ´De mí enamórate´, tampoco puedo irme si no la canto. Además fue ese traje de lujo que pocas veces coincide: que la canción y la telenovela fueron un éxito total en los corazones de todo el mundo.
“También están ´Yo no te pido la luna´, ´Celos´, ´Mentiras´… y bueno, un montón porque uno va repasando sus momentos cuando las rehaces. Aparte es increíble que al paso del tiempo se digan las cosas de otra manera aunque se digan las mismas cosas”.

Con la experiencia que pasó, refiriéndose al cáncer, Daniela dice que ahora ve la vida de diferente manera.

“Uno tiene su edad, va creciendo, va madurando, y en mi caso, aprecio y miro las cosas de diferente manera. Abrazo de una manera diferente y comparto y abrazamos de una forma distinta”.

¿Cuál canción la  parte en dos a la hora de  interpretar?

“Son muchas, hay varias, porque inevitablemente hay canciones que han sido vida. A veces, la canción llega antes y la vivencia después o viceversa. Uno escoge la canción adecuada para refejar esa vivencia, eso es lo hermoso de la música y son varias las canciones que tocan mi corazón”.

¿Por qué hay tantos cantantes pasajeros?

“Ahora todo ha cambiado con estos medios modernos. Como decía el maestro Bebu Silvetti, que en paz descanse y a quien extraño mucho: 
´Es que en México te pones de espaldas, agarras una piedra, la lanzas para atrás sin ver y al que le caiga canta, compone, escribe y declama´. Y es que el mexicano es artista, artesano y expresa su alegría y tristeza a través de la música.
“Pero hoy en día hay otras maneras de expresar y ahí es donde pierden todo y se quedan en el camino”.


domingo, 1 de febrero de 2015

¡Digna de un Oscar!


La película que Gloria Trevi presentó el sábado en la Arena Monterrey es excelente, tanto que 14 mil 500 efusivos fanáticos la vivieron en carne propia, de principio a fin


Por Miguel Ángel Arritola
Foto: Notimex

Con clasificacciòn "C", no apta para menores, la noche del sábado, Gloria Trevi "exhibió" su cinta autorizada "De película" en donde no hubo ningún tipo de censura y las butacas de la Arena Monterrey, lucieron a su capacidad.

Un total de 14 mil 500 fans, (cifra oficial) fueron testigos de la "verdad" que la cantante regiomontana les contó a través de sus canciones en esta "proyección" que duró dos horas y media.

En lugar de "palomitas", sus enardecidos seguidores la esperaban con cerveza en mano, algunos con refrescos y otros tantos con bebidas preparadas, pero todos estaban atentos a que empezara la función.

Y fue exactamente a las 21:54 horas que las luces se apagaron y al unísono esas 14 mil 500 personas soltaron un alarido desesperado por ver a la "actriz" principal de esta cinta. La Trevi salió majestuosa, dispuesta a dejar en claro que esta película sí la autorizó ella.

Los primeros acordes de "5 minutos" se esparcieron por la Arena Monterrey, mientras su cuerpo de bailarines, con pistolas de utilería apuntaban hacia el público para que nadie se moviera, porque su majestad, la Trevi, descendía de las escaleras para manipular con su canto a cuanta persona hubiera pagado un boleto por verla.

Altiva, jugando maquiavélicamente con sus sexualidad y llevando de la mano a sus cómplices en escena, Gloria se paró frente a los presentes y les explicó el concepto de su tour "De película", pero realmente no había qué explicar mucho.

Todo, desde su vestimenta, la escenografía y las canciones, así lo dictaban.
"Cácaro" y "Mujer maravilla" fueron el preludio para que la Trevi extendiera sus redes a la melancolía que astutamente cae en la nostalgia de ese pasado que la persigue y que aprovecha de manera terrible en "Siempre a mí", una de las piezas más emotivas de la noche y en donde la intérprete estuvo a punto de romper en llanto.

No lo hizo, pero el rictus de su rostro reflejaba lo mucho que le dolía alcanzar las notas de este tema. Al finalizar, se tendió en el suelo para desde ahí, dar paso a "Zapatos viejos" con una indumentaria muy de aquellos tiempos, de los años 90, cuando su rebeldía inquietó al mundo musical.

"La papa sin catsup" fue ejecutada de manera por demás divertida y se vio que la propia Gloria la gozó porque jamás cuidó que sus tonos fueran armónicos, pero a cambio, fue emotiva y salvajemente Trevi en cada parte de la canción.

Quien ha probado el infierno para saborear el cielo, definitivamente tiene que tener esa sensibilidad para transmitir cada emoción que emana del corazón y la regia es experta en el tema.

Por ello, al momento de llegar a "Con los ojos cerrados", las heridas de un ayer nada gratificante se hicieron presentes y en un acuerdo mutuo entre público y artista, el dolor se palpó en ellos al gritar a pulmón abierto en eso de "Le creo, le creo, le creo... le creo cuando dice te quiero... le creo que su amor será eterno... le creo que es el hombre más bueno.... le creo que la luna es de queso... y si él me diera otro beso, qué más da si me miente... yo le creo...".

El público ya estaba totalmente entregado a Gloria y ella, de manera provocadora, se contoneó en el escenario, se cambió de vestuario, se puso a modo y de una manera tan femenina quedó "Vestida de azúcar" para soltar pasiones contendidas y en donde ella simuló tener relaciones sexuales con uno de sus bailarines, número musical que fue ovacionado.

Tanto cambio de pelucas y de vestuario, convertían a Gloria en una mujer camaleónica. Para cada canción había una historia qué contar.

Cierto es que hizo playback, como en "Pruébamelo" y "Psicofonía", pero fueron minucias porque de que la cantante dejó el alma en el escenario, fue innegable.
Gloria, de cuerpo perfecto y cara marcada por el paso del tiempo, traía un as bajo la manga, lo disparó en el momento justo en que los corazones de sus admiradores estaban sensibles y ataviada en un leotardo color hueso con aplicaciones en rojo, simulando sangre, se apostó cara a cara a sus fans para cantar de mera paralizadora "No querías lastimarme".

Interpretación que sofocó y acarició a aquellas almas atormentadas que se reflejaron en la letra de este track.

Incluso, subió a la autora, para juntas y a capella, volver a interpretarla ante una ensordecedora ovación.

El tiempo se venía encima, y la artista no daba tregua para aminorar las emociones y siguió fustigando con "Bla bla bla", su más reciente sencillo y evocó sus inicios, cuando puso al mundo de cabeza con "Dr. Psiquiatra".

Invitó al escenario a una pareja gay a que se declarara su amor y compromiso de matrimonio, situación que el público veneró con la ovación más prolongada de la noche.

A las 00:20 horas dio un falso adiós, pero nadie le creyó porque un "¡otra, otra, otra!" la hizo volver. 

Y lo hizo envuelta en un entallado vestido con una cola larguísima, con una peluca maravillosa larga que la hacían verse tremendamente sensual para ponerle voz a "El favor de la soledad".

Aquí, Gloria compensó cada peso que se pagó por el boleto para verla, escucharla y palpar su sentimiento.

"El favor de la soledad" fue interpretada como sólo la "paisana" sabe hacerlo, con una dósis de dolor, unos gramos de nostalgia y dos cucharadas de pasión.

La espléndida orquesta amparó su despedida del escenario, pero Gloria no quería irse y así lo expresó con su acento norteño cuando regañó a su director musical: "Pues qué prisa, yo no me quiero ir. Déjenme presumir más mi vestido con esta gran cola…".

Por unos breves minutos, sus ojos cobraron un brillo especial, era imposible que Gloria Trevi no rompiera en llanto después de ver una entrega tan perfecta de un público que definitivamente la idolatra.

A las 00:29 horas, se llevó las manos a su rostro, la película estaba por finalizar y qué mejor que el final fuera con aquella melodía que alguna vez compuso cegada por un amor que la hundió en el el infierno, pero ese mismo amor que ahora mantiene bajo siete llaves la hizo creer en que siempre habrá un "Mañana" para volver a amar... y cantar como sólo ella sabe hacerlo.

jueves, 1 de enero de 2015

¡Feliz año con Luis Miguel!



Acompañado de su hija Michelle Salas, quien permaneció en backstage, el cantante celebró la llegada del 2015 ante 40 mil personas en el Parque Fundidora


Miguel Ángel Arritola y Martín Fuentes

Copa en manos, amplia sonrisa y lleno de efusividad, Luis Miguel encabezó el conteo de fin de año en el Parque Fundidora donde se esperaba que la madrugada del 1 de enero de 2015 rompiera el récord de asistencia, impuesto el año pasado por Juan Gabriel en el mismo lugar.

No sucedió. Según datos de los organizadores en 2013 "El Divo de Juárez" congregó a 60 mil espectadores, y Luismi hizo que 40 mil personas, de las 70 mil que se esperaban, desafiaran el frío y la llovizna que prevalecieron durante toda la velada.

Fue un concierto extraño. Luis Miguel, por momentos se notaba ausente, siempre regañando a su equipo por fallas en el audio, a veces llamando a personas que estaban en backstage y hablando con ellas al oído.

Una de esas personas fue su hija Michelle Salas quien, brevemente apareció en el escenario sonriendo  de forma tímida.

Más tarde, en su cuenta de Instagram, la hia de Luismi y Stephanie Salas compartió una imagen del mariachi actuando junto a su papá.

Las lagunas durante el concierto fueron constantes lo que provocaba la desesperación entre la audiencia.

Su forma de interpretar tampoco fue la mejor, y situación rara, a veces desafinó.
Eso sí, nunca dejó de sonreír. Habló poco con su público que demostró ser fan de hueso colorado para olvidar los 5 grados centígrados y la humedad y cantar y bailar junto a su ídolo.

Parecía que el calorcito que irradia "El Sol" fue suficiente para que el público permaneciera en el área de las eses en Parque Fundidora.

Un día antes, se había mencionado que el escenario del cantante era poco común... y fue cierto. El plató de 16 metros de alto, tres pantallas LED, una al centro y dos a los lados permitían apreciar a Luis Miguel desde cualquier ángulo.

Mención aparte merece la orquesta y la corista que acompañaron a la estrella quien salió a escena 25 minutos después de lo programado (21:55 horas). 

Vestido impecablemente de negro, bronceado a morir y cantando "Quién será", el recibimiento del público, proveniente de Nuevo León, Coahuila, Durango, Tamaulipas y Texas, fue tibio, pero él no dejó de sonreír.

En "Sólo tú", la segunda de la noche, su voz no se escuchaba aún a plenitud. En cambio la orquesta sonaba  maravillosa, aunque poco a poco Luismi empezó a regalar esos tonos brillantes que posee y que empleó en "Dame tu amor".

"Suave" puso a bailar a sus fans, y los ánimos empezaron a subir de tono, más cuando llegó "Amor, amor, amor". 

El artista lucía un poco pasado de peso, pero eso a sus admiradoras no les importó; le arrojaban piropos al por mayor y Luis Miguel, a cambio entregó "Que tú te vas" de manera por demás apasionada.

"Buenas noches, Monterrey. Vamos a calentarnos un poquito con los boleros", saludó antes de  "Todo", uno de sus clásicos.

Su canto a veces era dosificado como en "Sabor a mi" con la que puso al público a cantar con él, y "Sin ti" fue interpretada sin gracia alguna, pero la "gritó" mucho. 

Fue notorio que el canto de "El Sol" ya no es tan puro como antes y eso quedó de manifiesto cuando interpretó "Por debajo de la mesa".

Aunque tuvo momentos brillantes en "La gloria eres tú", así como en "Bésame mucho", que integraron uno de los varios medleys que formaron su repertorio.

Se remontó al pasado con "Pupilas de gato" y "Alguien como tú", mientras que "Hoy el aire huele a ti" fue interpretada de manera fabulosa teniendo como cómplice un maravilloso sax.
"Más" y "Esa niña" pusieron el ambiente alegre. 

Lo mejor vendría con "Amante del amor" con la cuall sacó la casta y la interpretó de lujo a la par que "Más allá".

"Fría como el viento" y "Tengo todo excepto a ti" partieron plaza, mientras que con "La Incondicional" se ganó al público al cien.

Un solo de sax y la brisa cada vez más impetuosa anunciaban "Yo que no vivo sin ti", "Culpable o no" y "Hasta que me olvides", cuya letra olvidó y sonriendo puso al público a cantarla.

Lo suyo son los boleros, por eso triunfó con "Mucho corazón", "La media vuelta", "Amorcito corazón", a pesar de que algunas goteras en el escenario le incomodaban.

En la recta final del concierto, llegó el mariachi que conquistó a propios y extraños.
Con "El viajero" puso a todos a cantar y continuó con "Si nos dejan", y mientras la interpretaba no dejaba de ver el reloj.

No dejó de reír cuando cantó "Cielito lindo", y es que se le olvidaba parte de la letra. Llegó el turno de "Separados" y "1­+1= 2 enamorados".

Demostró que tiene dos pies izquierdos para bailar y eso quedó claro en "Directo al corazón".

Se puso muy festivo con "Vuelve", cuya letra olvidó también, siguió con "Cómo es posible que a mi lado" y "Será que no amas" que presagiaban el fin del show a las 23:45 horas.

"Te propongo esta noche" y "Deja vú", su reciente sencillo, parecían las últimas de la velada, pero a las 23:53 horas regresó para cantar "Santa Clós llegó a la ciudad", mientras el público le exigía un poco más de su canto, a lo que Luis Miguel accedió para interpretar "Frente a la chimenea".

A tres minutos de llegar el 2015 Luis Miguel seguía cantando y preguntaba: "¿Qué hora es?".

Luego, contagiado del espíritu festivo que inundaba el lugar, encabezó el conteo por el Año Nuevo. Alzó una copa junto con sus músicos y corista, la bebió y deseó feliz 2015.

La primera canción del nuevo año fue "Labios de miel", mientras Luis Miguel se veía feliz.

Se retiró a las 00:06 horas de este 2015 satisfecho de haber seducido con su canto.